Federico Trucco
Federico Trucco, líder en la biotecnología agrícola de Argentina

Federico Trucco, líder en la biotecnología agrícola de Argentina

El interés de Federico Trucco por la biotecnología agrícola responde a una herencia familiar: es hijo de Víctor Trucco, bioquímico y productor agropecuario, fundador y primer presidente de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa.

Federico Trucco es el CEO de Bioceres, empresa líder en biotecnología agrícola en Argentina y referencia ineludible a nivel mundial. Es hijo de uno de los fundadores de la compañía y llegó al cargo de director ejecutivo teniendo apenas 33 años. Cuál es la visión que tiene de la organización, cómo fue su proceso, cuáles son sus grandes virtudes y mucho más, a continuación.

Su definición de Bioceres

Federico Trucco indica que Bioceres es una compañía cuya semilla se encuentra en el sector agropecuario, haciendo referencia a que sus fundadores no provienen del sector académico o científico, sino que son usuarios de tecnología marcados por una fuerte inquietud por la transición del modelo productivo.

Confiesa que el objetivo principal de la empresa consiste precisamente en aportar a esa transición de la agricultura. Y aclara que, cuando se habla de “agricultura del mañana”, se trata de una visión preconcebida, ya que el futuro es resultado de lo que se construye en el presente.

El director ejecutivo remarca que Bioceres apuesta por la ciencia y la tecnología, por una utilización de los recursos ambientales de manera armónica y equilibrada. En sus palabras, no se trata solo de producir más, sino de poder hacer más con lo que se produce. La clave se halla en la eficiencia y en la optimización de recursos.

La perspectiva de la empresa aplica para todas las materias primas agrícolas. El foco, sin embargo, se encuentra en garantizar la disponibilidad de alimentos en un contexto de crisis climática y aumento de la población mundial. 

De investigador a CEO

Federico supo que se quería dedicar a la biotecnología agrícola mucho tiempo antes de la fundación de Bioceres. La razón es su historia familiar: es hijo de Víctor Trucco, bioquímico y productor agropecuario, fundador y primer presidente de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa.

Víctor Trucco también es uno de los fundadores de Bioceres, suceso que tuvo lugar en diciembre de 2001, cuando Federico aún estaba estudiando en los Estados Unidos.

Tras finalizar sus estudios, Federico regresó al país y comenzó su acercamiento a la compañía. Se incorporó en el área de Investigación y Desarrollo. Pero, tal como él mismo confiesa, comprendió que no era “tan bueno” como investigador y científico.

Federico Trucco supo que su mejor versión estaba en el mundo de los negocios. En la negociación y en la interacción con el otro. Y decidió abocarse a eso.

En 2011, Bioceres quería direccionar sus distintas iniciativas bajo la lógica de una única conducción. Federico sostiene que tuvo la suerte de que los socios lo seleccionaran para ese rol. Reconoce que tenía una buena formación, pero que el resto lo obtuvo gracias a la experiencia profesional.

Sobre la articulación público-privada

Uno de los mayores hitos de los casi 25 años de historia de Bioceres es el de la tecnología HB4. Compuesta por variedades de trigo HB4 y soja HB4, el evento sobresale ante todo por su resistencia al estrés hídrico y a los altos niveles de salinidad del suelo.

Es resultado del trabajo articulado entre los sectores público y privado. Comenzó a partir de una investigación de Raquel Chan y luego Bioceres se sumó al proyecto justo después de su fundación.

La articulación entre los sectores público y privado es otro de los pilares sobre los cuales Trucco edifica su liderazgo. No solo apuesta a la misma como CEO de Bioceres, sino que también la considera clave de cara a la biotecnología del mañana. 

Federico Trucco se refiere a esta articulación como representante del ámbito privado. Sostiene que el sector público es el principal generador de conocimiento en materia de ciencia. Y destaca el rol del Conicet, organismo que define como un semillero de ideas y científicos.

El renombrado empresario argentino destaca a su vez la necesidad de cambiar la percepción de riesgo a la hora de invertir. Dice que cuando se invierte en ciencia y tecnología, la acción es percibida como de alto riesgo. No obstante, da vuelta la pregunta e invita a cuestionar sobre cuál es el riesgo que implica no invertir.