
Roberto Peiretti, el pionero en siembra directa en Argentina que impulsó la fundación de Bioceres
Roberto Peiretti es pionero en el uso de la agrobiotecnología moderna. En 1996, aportó su campo para los ensayos que comparaban el rendimiento de la primera soja transgénica con su par convencional. Apenas 5 años más tarde, impulsó la creación de Bioceres en un contexto de crisis económica, política y social en el país.
Roberto Peiretti es uno de los productores más experimentados del país. Pionero de la agricultura sustentable, es uno de los fundadores de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa. También es uno de los responsables de la creación de Bioceres, empresa que apuesta por la biotecnología agrícola aplicada al mejoramiento de cultivos.
Un profesional experimentado
Roberto Peiretti nació en 1949 en Cruz Alta, Córdoba, en el seno de una familia de agricultores.
Estudió Ingeniería Agrónoma en la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba. Luego viajó a Estados Unidos y obtuvo una Maestría en Ciencias con orientación en Agronomía en la Universidad del Estado de Oklahoma.
Hoy en día es uno de los profesionales del campo más experimentados. Cuenta con unas 5 décadas de trayectoria y varios logros en su haber. Entre los más destacados se encuentran la fundación de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa y de la Confederación Americana de Asociaciones de Agricultores Sin Labranza.
Un pionero en la materia
En una entrevista con Bichos de campo, Peiretti confiesa que se considera un verdadero ambientalista. Dice que desde los años 70 trabaja sus suelos en siembra directa. Que logró frenar la erosión, que produjo toneladas de granos y que aún así sus suelos se encuentran en mejor estado que cuando empezó a trabajarlos.
También es pionero en materia de biotecnología moderna aplicada al mejoramiento de cultivos. En 1996, cuando se comenzaron a realizar las pruebas que comparaban la primera soja transgénica con su par convencional, él aportó su campo para los ensayos.
Ya entonces veía el potencial de la agrobiotecnología moderna. Su visión, junto a la de otros colegas, fue clave para que en 2001 surgiera Bioceres.
Sobre la fundación de Bioceres
El contexto para iniciar un proyecto de semejantes características no era para nada alentador. Era diciembre de 2001 en Argentina: el gobierno de Fernando de la Rúa caía y el país atravesaba una de sus peores crisis económicas, sociales y políticas.
Sin embargo, Roberto Peiretti y otros miembros de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa creyeron en el proyecto y en el potencial de la biotecnología moderna aplicada al mejoramiento de cultivos. Y fundaron Bioceres.
Décadas más tarde, Roberto reconoce que el balance es más que positivo. Que la realidad superó sus expectativas, en el sentido de que lograron convertir el potencial mencionado en realidades tangibles y concretas.
La importancia de Raquel Chan
La bioquímica argentina especializada en biotecnología vegetal tuvo un rol más que destacado en el surgimiento de Bioceres.
Peiretti explica que en Bioceres tenían un horizonte pero no identificaban bien cuál era el camino a seguir. Fue entonces cuando Chan se presentó con su proyecto de investigación: el del gen HB4.
La investigadora necesitaba recursos y la compañía con sede en Rosario decidió apoyarla. Pusieron a su disposición todo lo que necesitaba para continuar con su proyecto y el resultado fue más que positivo: se desarrolló la tecnología HB4, compuesta por variedades de trigo y soja resistentes a las sequías.
Un reconocimiento importante
A lo largo de toda su vida como profesional, Roberto Peiretti recibió una importante cantidad de premios, reconocimientos y distinciones, tanto en Argentina como en otros países del mundo.
Uno de los galardones más destacados, y también de los más recientes, es el que recibió por parte de “No Till Farmer”, organización estadounidense que decidió homenajearlo por su trabajo en materia de siembra directa.
Peiretti fue seleccionado como una de las 5 figuras más importantes del mundo por su trabajo en agricultura. Compartió el honor con el brasilero Manoel Henrique Nonô Pereira, con el boliviano Theodor Friedrich, con el británico Amir Kassam y con el portugués Gottlieb Basch.
Roberto agradeció el homenaje y manifestó que no lo tomaba como algo personal. Por lo contrario, consideró que es un reconocimiento al trabajo colectivo que se realiza a nivel mundial en términos de producción sustentable.